
Chihuahua, Chih., Las llamadas para pedir ayuda por crisis de salud mental casi se duplicaron en Chihuahua capital respecto al año pasado, un dato que el Municipio presentó como una señal positiva porque más personas estarían rompiendo el silencio; sin embargo, detrás del aumento también queda una pregunta incómoda: ¿está creciendo al mismo ritmo la capacidad del Gobierno Municipal para atenderlas?
Durante la presentación de acciones por el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, autoridades municipales señalaron que el relanzamiento de la línea 800 ha facilitado que más ciudadanos busquen apoyo. De acuerdo con lo informado, las solicitudes de atención registraron un incremento de casi el doble en comparación con el año anterior.
Desde la perspectiva municipal, esto no necesariamente significa que existan el doble de personas atravesando una crisis de salud mental, sino que ahora hay más ciudadanos dispuestos a pedir ayuda. No obstante, el dato también exhibe la magnitud de una problemática que requiere atención permanente y no solamente discursos de concientización cuando llega una fecha internacional.
Y es precisamente en la atención especializada donde aparece uno de los puntos más cuestionables. Actualmente, el servicio psiquiátrico cuenta con solamente dos especialistas que colaboran de manera voluntaria, quienes han realizado alrededor de 14 envíos a consulta durante los últimos meses y también atienden algunos casos urgentes.
El propio Municipio presume que cada vez más personas están levantando la mano para pedir ayuda, pero la respuesta especializada depende, en parte, de la voluntad y filantropía de dos psiquiatras. Eso abre una interrogante inevitable: si la demanda sigue creciendo, ¿qué pasará cuando esos apoyos voluntarios no sean suficientes?
La administración municipal ha insistido en que uno de sus objetivos es eliminar el estigma y facilitar que las personas busquen ayuda. Pero conseguir que alguien dé el primer paso es apenas la mitad del problema; la otra es tener suficientes profesionales, consultas y seguimiento para evitar que esa persona termine nuevamente esperando atención.
Así, el incremento de llamadas puede ser presentado como un logro porque más ciudadanos están dejando de callar, pero también debería funcionar como una alerta para el Gobierno Municipal. Más llamadas significan más personas que necesitan una respuesta, y esa respuesta no puede descansar indefinidamente en servicios limitados ni en la buena voluntad de especialistas voluntarios.
Reportero: Ángel Solís







