
Chihuahua, Chih., El Congreso del Estado aprobó una reforma al Código Penal de Chihuahua, impulsada por la diputada del Partido Acción Nacional, Xóchitl Contreras, con la que se endurecen las sanciones contra las personas que conduzcan en estado de ebriedad o bajo el influjo de sustancias y provoquen lesiones o la muerte de otras personas.
La legisladora señaló que el objetivo de esta modificación es fortalecer la protección de la vida y la integridad de las familias chihuahuenses, al considerar que las sanciones vigentes eran insuficientes frente a las consecuencias que generan este tipo de conductas. Indicó que la reforma busca que quienes decidan conducir en esas condiciones enfrenten consecuencias acordes con el daño ocasionado.
Entre los cambios aprobados destaca el aumento de la pena por homicidio imprudencial cometido por operadores del transporte público o de carga, que pasa de un máximo de 12 a 13 años de prisión. Asimismo, cuando un conductor en tercer estado de ebriedad o bajo los efectos de sustancias provoque la muerte de dos o más personas, la sanción se incrementa de un máximo de ocho a diez años de prisión, además de las multas correspondientes.
La reforma también eleva de ocho a nueve años la pena máxima para quienes, en tercer estado de ebriedad o bajo el influjo de estupefacientes o sustancias psicotrópicas, causen la muerte de otra persona. En el caso de lesiones provocadas por operadores del transporte público o de carga, la sanción aumenta de un máximo de diez a once años de prisión.
Además, la modificación incorpora un supuesto que no estaba previsto de manera específica en la legislación. A partir de esta reforma, quienes conduzcan en primer o segundo estado de ebriedad y provoquen lesiones u homicidio, abandonen a la víctima o circulen a más de 30 kilómetros por hora por encima del límite de velocidad permitido, podrán enfrentar penas de uno a siete años de prisión, además de multas de 40 a 120 días.
Xóchitl Contreras afirmó que la reforma pretende prevenir nuevas tragedias y reforzar la protección de las víctimas y sus familias. Agregó que, aunque ninguna sentencia puede reparar la pérdida de una vida, el endurecimiento de las sanciones envía un mensaje de que en Chihuahua conducir en estado de ebriedad y causar una tragedia tendrá consecuencias más severas.





