Chihuahua, Chih., La senadora por Chihuahua, Andrea Chávez Treviño, cuestionó al presidente municipal de Chihuahua, Marco Bonilla, luego de que este hiciera un llamado a la prudencia tras los comentarios emitidos por el subdirector de Seguridad Pública municipal en contra de la legisladora. La morenista sostuvo que el tema no se trata de una diferencia política, sino de una responsabilidad institucional vinculada a la protección de las mujeres.
Chávez Treviño afirmó que el problema central radica en que el funcionario señalado ocupa un cargo estratégico en materia de seguridad y tiene la responsabilidad de cuidar a las mujeres chihuahuenses. Señaló que mientras se mantiene en el puesto a quien acusó de violentar a una mujer embarazada, se envía un mensaje contradictorio respecto a la protección y respeto hacia las mujeres.
La senadora cuestionó que ante una conducta que calificó como violencia, la respuesta haya sido un exhorto a la prudencia y no una decisión inmediata. Planteó además un cuestionamiento directo sobre si en ese tipo de perfiles se deposita la responsabilidad de velar por la seguridad de las mujeres en la capital del estado.
Por su parte, la presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, Brighite Granados, respaldó la postura de la legisladora y aseguró que el tema supera cualquier disputa partidista. Indicó que cuando una mujer, además embarazada, denuncia violencia o faltas de respeto por parte de un funcionario encargado de la seguridad, el asunto se convierte en una cuestión de ética y responsabilidad pública.
Granados sostuvo que no puede hablarse de protección a las mujeres si se minimizan este tipo de conductas y enfatizó que quienes ocupan cargos en áreas de seguridad deben garantizar integridad, respeto y ejemplo. Finalmente, subrayó que las mujeres no están dispuestas a normalizar ningún tipo de agresión ni encubrimiento.
