
Chihuahua, Chih.- A pesar de que los enfrentamientos armados en Guadalupe y Calvo han obligado a familias a abandonar sus comunidades, el Gobierno del Estado reconoció que no mantiene comunicación con la alcaldesa del municipio para coordinar la atención a las personas desplazadas.
El secretario de Pueblos y Comunidades Indígenas confirmó que familias provenientes de San Juan y Tunceno, principalmente de Cinco Llagas, se encuentran refugiadas en Baborigame, donde reciben apoyos alimentarios y atención médica debido a las condiciones de violencia que enfrentaron en sus lugares de origen.
El funcionario aseguró que las corporaciones federales y estatales realizan acciones para mitigar la inseguridad; sin embargo, al preguntarle directamente si existe coordinación con la presidenta municipal, respondió que no han tenido comunicación con ella, evidenciando la falta de acercamiento entre autoridades ante una emergencia que afecta a la población.
Aunque se habla de alrededor de 40 personas que tuvieron que abandonar sus hogares tras los enfrentamientos, el Gobierno no presentó un balance actualizado sobre las familias afectadas ni explicó cómo se garantizará su regreso seguro a sus comunidades.




