
Chihuahua, Chih.- En la esquina de las calles Aldama y Ocampo se encuentra una histórica casona que ha atravesado distintas etapas a lo largo de los años y ahora opera como un restaurante. Construida entre 1888 y 1893 por el ingeniero Pedro Ignacio Irigoyen, a petición del general Luis Terrazas, la imponente mansión destaca por su arquitectura neoclásica porfiriana, sus muros de cantera regional y sus portales de hierro forjado traídos desde Nueva Orleans.
Pese a su lujosa apariencia, el inmueble también formó parte de los acontecimientos de la Revolución Mexicana, cuando fue tomada por el general Francisco Villa. En aquella época, Terrazas y Villa mantenían una relación de compadrazgo, mientras que la casona funcionaba como punto de reunión para políticos, intelectuales y otros personajes destacados de la sociedad chihuahuense.
Décadas después, entre 1960 y 1969, el edificio tuvo un uso distinto al convertirse en sede de la llamada Casa de la Asegurada, perteneciente al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Esta transformación marcó otra etapa en la historia del inmueble, que pasó de ser una residencia de la élite porfiriana a un espacio destinado a actividades vinculadas con la institución.





