
Chihuahua, Chih.- En el cruce de las calles Segunda y Coronado vivió Enrique Servín, poeta, abogado, activista por los derechos humanos de la diversidad sexual y destacado defensor y estudioso de las lenguas indígenas de Chihuahua.
Servín fue reconocido por su trabajo en la preservación y difusión de las lenguas originarias, a las que dedicó gran parte de su vida. Su labor contribuyó al reconocimiento de la riqueza lingüística de los pueblos indígenas del estado, además de su trayectoria como escritor y promotor cultural.
El 9 de octubre del 2019, Enrique Servín fue asesinado en su domicilio tras recibir un golpe en la cabeza. Su muerte representó una pérdida para el ámbito cultural y lingüístico de Chihuahua, donde su trabajo dejó una huella entre quienes defienden las lenguas indígenas y los derechos humanos.
Pese a su trayectoria, parte de su obra literaria permanece inédita, lo que ha limitado la difusión de sus escritos entre la población chihuahuense. Así, el lugar donde vivió recuerda la historia de un hombre que dedicó su vida a las letras, la diversidad y la preservación de las lenguas originarias.





