
Chihuahua.- La Quinta Gameros, ubicada en el centro de Chihuahua, es uno de los edificios más representativos de la ciudad, pero su historia va más allá de su arquitectura de influencia francesa y estilo Art Nouveau. Su construcción comenzó en octubre de 1907 por encargo del empresario Manuel Gameros Ronquillo y quedó prácticamente terminada en noviembre de 1910, justo cuando estalló la Revolución Mexicana. La obra fue diseñada por el arquitecto colombiano Julio Corredor Latorre.
Durante la Revolución, la propiedad fue intervenida por las autoridades revolucionarias y se convirtió en residencia y despacho de Venustiano Carranza durante abril y mayo de 1914. En ese mismo inmueble ocurrió uno de los episodios que agravaron las diferencias entre Carranza y Francisco Villa, luego de que este último hiciera declaraciones sobre la intervención estadounidense en Veracruz, desobedeciendo las instrucciones del Primer Jefe de mantener una postura diplomática unificada.
El 23 de abril de 1914, Carranza reclamó a Villa por aquellas declaraciones durante una reunión en su despacho de la Quinta Gameros. El desacuerdo elevó las tensiones políticas entre ambos líderes al máximo. Aunque el mito popular afirma que Villa movilizó de inmediato a sus tropas en las inmediaciones del Paseo Bolívar con la intención de asaltar el inmueble, los registros históricos indican que la disputa se mantuvo en el terreno político y diplomático. El quiebre militar definitivo se evitó temporalmente en los días siguientes gracias a la mediación de otros jefes revolucionarios, aunque la relación entre ambos quedó seriamente deteriorada.
Durante el desarrollo del conflicto revolucionario, la mansión tuvo distintos usos temporales debido a las necesidades de la guerra, funcionando como cuartel, hospital e incluso prisión. En 1926 pasó a manos del Gobierno del Estado para oficinas públicas y, a partir de 1954, fue sede de la Rectoría de la Universidad de Chihuahua, además de albergar varias de sus escuelas. Finalmente, el Museo Regional abrió sus puertas en 1961.
Hoy, la Quinta Gameros conserva parte de la memoria histórica de Chihuahua en un edificio que fue escenario de las disputas políticas más decisivas de la Revolución Mexicana.





