
Panamá., El Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia tras un terremoto de magnitud 7.7 que provocó daños en cientos de edificaciones, viviendas, carreteras, comercios e inmuebles gubernamentales. El sismo también ocasionó interrupciones en el suministro eléctrico y de agua en algunas zonas del país.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, informó que instruyó destinar recursos de manera inmediata para rehabilitar las carreteras y reparar hospitales, escuelas y viviendas afectadas, con prioridad para las comunidades y personas en situación de mayor vulnerabilidad.
A través de un video publicado en sus redes sociales, el mandatario también anunció medidas para reforzar la distribución de agua potable, alimentos y artículos de primera necesidad entre la población afectada.
Mulino explicó que parte de los recursos se obtendrán de proyectos gubernamentales cuya ejecución puede posponerse, con el objetivo de atender las necesidades derivadas de la emergencia.
Asimismo, indicó que el Sistema Nacional de Protección Civil, la Universidad Tecnológica de Panamá y especialistas de Estados Unidos y otros países participan en las evaluaciones para determinar la seguridad de las estructuras dañadas.
Las inspecciones se concentran especialmente en hospitales y escuelas, con el propósito de identificar los riesgos y establecer las intervenciones necesarias para garantizar la seguridad de las instalaciones.
El Gobierno panameño mantiene como prioridad la atención de las comunidades afectadas, la recuperación de los servicios básicos y la rehabilitación de la infraestructura dañada por el terremoto.






