
Chihuahua, Chih. — La crisis en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) escaló este viernes al golpear de lleno a las familias trabajadoras. Al menos cuatro guarderías del instituto en la capital se sumaron al paro de labores del personal sindicalizado, suspendiendo abruptamente la recepción de menores y exigiendo a los padres acudir de emergencia por sus hijos en plena jornada laboral.

La medida generó incertidumbre y caos operativo a las Afueras de los centros infantiles, donde madres y padres de familia debieron reorganizar sus actividades para atender la emergencia. Este colapso en el servicio de cuidado infantil se suma a la parálisis reportada en farmacias, módulos de expedición de incapacidades, laboratorios y la atención médica en diversas clínicas, donde la entrega de medicamentos y estudios clínicos quedó congelada.
Las movilizaciones, impulsadas por el sindicato para exigir un incremento salarial justo y mejores condiciones de trabajo, desnudaron la fragilidad operativa del IMSS. Mientras la delegación estatal intenta sostener una narrativa de “normalidad” en sus redes sociales, la realidad en las calles y unidades de atención refleja una parálisis sistemática que mantiene a los derechohabientes como rehenes del conflicto laboral.




