
LA DEFINICIÓN.- Morena define este lunes quien encabezará la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación en Chihuahua, es una decisión que marcará el siguiente capítulo de la disputa interna rumbo a 2027. La atención está puesta principalmente en Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, cuyos grupos han mantenido una intensa actividad política durante las últimas semanas, calificandola algunos como guerra sucia. El resultado no solo determinará quién asumirá la coordinación, sino también quién tendrá la responsabilidad de comenzar a construir acuerdos, estructura y territorio para el proyecto de Morena en el estado.
Pero mientras Morena resuelve puertas adentro, afuera también hacen cuentas. El PT se prepara para el escenario de que Andrea Chávez no sea la elegida y ha dejado abierta la posibilidad de incorporarla a su propio juego político; para un partido que en Chihuahua no atraviesa por su mayor fortaleza electoral, contar con una figura de su peso sería una carta importante. Del otro lado está el Partido Verde, que desde el inicio ha señalado que su decisión sobre una eventual coalición dependerá de quién encabece el proyecto morenista y ha mantenido abierta la puerta para Cruz Pérez Cuéllar en caso de que no resulte favorecido en el proceso interno.
Así que la definición de Morena de este lunes puede tener efectos mucho más amplios que el simple nombramiento de un coordinador. Si gana Cruz, el Verde tendría el escenario que públicamente ha planteado como condición; si gana Andrea, el PT podría encontrar una oportunidad para fortalecer su propia posición política. Y mientras los partidos aliados acomodan sus piezas, Morena tendrá que demostrar que puede salir de su proceso interno con unidad.
EL DESPRECIO.- En el intercambio entre panistas que comenzó alrededor de Santiago de la Peña y las críticas de Luis Villegas Montes, Fernanda Martínez decidió responder con señalamientos personales otra vez, incluyendo una referencia que compara a Villegas con Aleks Syntek. La salud mental no es un juego ni debería convertirse en un recurso para ridiculizar a alguien en una discusión política. Se puede cuestionar una trayectoria, una decisión o una postura sin convertir asuntos personales en material de burla.
Además el nombre del hijo de Villegas (Luis Villegas Escandón) comenzó a aparecer en la conversación política interna, precisamente en un momento en que el panismo chihuahuense comienza a repartir posiciones y medir lealtades rumbo a 2027. El señalamiento de Martínez sobre la decisiones pasadas del PAN puso en evidencia una vez más los grupos que existen en el partido, según Fernanda, Villegas habría impuesto a su hijo en la regiduría del PAN y además sin consultarle a nadie, vaya que deja esto una constante pregunta sobre los espacios y las cercanías con quienes mandan terminan mezclándose con los proyectos familiares.
Puede alguien esforzarse durante años por demostrar lealtad a un grupo y terminar descubriendo que la política no funciona como una cuenta de favores acumulados. Si dentro del propio panismo ya se habla de que el hijo de Villegas no tendría cabida, esto solo deja ver qué en política, ayudar al proyecto de alguien no garantiza que el partido te considere parte de su futuro.







