
Chihuahua, Chih., La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) prepara un nuevo instrumento para evaluar las condiciones de los centros penitenciarios de Chihuahua, en medio de los problemas históricos de hacinamiento y sobrepoblación que han afectado a penales como el Cereso No. 3 de Ciudad Juárez y el Cereso No. 1 de Aquiles Serdán.
El organismo reconoció que actualmente se encuentra en proceso de modificación de las herramientas que utiliza para realizar sus diagnósticos penitenciarios, por lo que el nuevo instrumento todavía está en construcción y será aplicado próximamente.
La CEDH señaló que ha mantenido acompañamientos con la Secretaría de Seguridad Pública Estatal durante operativos de revisión al interior de los centros penitenciarios. Sin embargo, aclaró que su participación se realiza principalmente como observadora, conforme a las funciones que tradicionalmente desempeña el organismo.
De acuerdo con la Comisión, la actualización de los instrumentos busca hacer más precisas las evaluaciones y contemplar las particularidades de distintos centros, incluyendo aquellos destinados a mujeres, como los Centros de Reinserción Social para Adolescentes y otros espacios penitenciarios.
El anuncio ocurre mientras persisten interrogantes sobre las condiciones actuales de los principales penales del estado, particularmente el Cereso No. 3 de Juárez y el Cereso No. 1 de Aquiles Serdán, instalaciones que históricamente han sido señaladas por problemas relacionados con la capacidad penitenciaria y las condiciones de internamiento.
La CEDH no presentó durante el anuncio resultados de un diagnóstico actualizado que permita determinar cuál es actualmente el nivel de hacinamiento en estos centros, por lo que será hasta la aplicación del nuevo instrumento cuando se pueda contar con una evaluación más reciente.
El organismo indicó que la intención es fortalecer sus mecanismos de supervisión y contar con información más pertinente para detectar posibles vulneraciones a los derechos humanos de las personas privadas de la libertad.
La actualización del diagnóstico será clave para determinar si las condiciones penitenciarias han mejorado o si los problemas históricos de sobrepoblación, infraestructura y atención a internos continúan representando un riesgo para sus derechos humanos.
Reportero: Ángel Solís





