
Nueva administración de Congreso
El Congreso del Estado de Chihuahua entra en una nueva etapa. Ayer rindió protesta la nueva Mesa Directiva que habrá de conducir los trabajos legislativos durante el tercer año de ejercicio constitucional, y la Presidencia estará en manos de la diputada panista Joceline Vega Vargas.
Y sí, hay expectativas.
Pero también hay que decirlo, la vara quedó bastante alta… aunque no precisamente por las razones que algunos quisieran.
Joceline llega a la Presidencia con el reto de demostrar que conoce los procesos legislativos, que domina el reglamento y que tiene la capacidad para conducir los trabajos del Congreso sin necesidad de que, ante cada situación, tenga que voltear a preguntar qué procede.
Porque si algo dejó la anterior Presidencia, encabezada por el priista Guillermo Patricio Ramírez, fueron cuestionamientos precisamente por eso, por el poco dominio que mostró de los procedimientos legislativos.
En más de una ocasión quedó la impresión de que para resolver prácticamente cualquier asunto había que recurrir a las áreas técnicas y jurídicas del Congreso para que le explicaran el procedimiento. Y una cosa es apoyarse en quienes conocen a fondo la parte técnica para eso están y otra muy diferente es que quien preside la Mesa Directiva parezca necesitar asesoría para cada paso que da, ahora le toca a Joss.
En la Primera Secretaría estará Magdalena Rentería, de Morena, mientras que en la Segunda Secretaría el diputado Francisco Adrián Sánchez Villegas quedando de nueva cuenta al frente.
Una Mesa Directiva con distintas fuerzas políticas representadas y que tendrá frente a sí un Congreso que seguramente vivirá debates intensos, discusiones políticas y decisiones importantes.
Maru y sus dádivas
Qué curioso que, después de casi cinco años de gobierno, Maru Campos apenas se haya dado cuenta de que los colectivos de familiares de personas desaparecidas no estaban siendo atendidos como correspondía. Y más curioso todavía que prácticamente haya terminado señalando a la anterior administración de la Fiscalía, encabezada por César Jáuregui, justo pocos meses de su salida.
Durante años las familias estuvieron exigiendo respuestas, realizando búsquedas y reclamando atención. Incluso la gobernadora fue cuestionada por su ausencia en las mesas de seguridad y por la poca presencia en temas que eran responsabilidad directa de su gobierno. Ahora resulta que el problema apenas se descubrió.
Y sí, cualquier apoyo económico puede ser útil para una familia que tiene que gastar en traslados y búsquedas. Pero una dádiva no sustituye la justicia. Las familias no necesitan solamente dinero para seguir buscando, necesitan que el Estado encuentre a sus desaparecidos, que investigue y que haya resultados.
Por eso resulta inevitable preguntar ¿por qué hasta ahora? ¿Por qué después de casi cinco años y justo cuando se acerca el 2027? Ojalá los apoyos lleguen a quienes realmente los necesitan, pero las familias buscadoras no aparecieron hace un mes. Llevan años esperando. Y lo que exigen no es una dádiva, es encontrar a sus seres queridos.
Luis Rivera y sus pretextos
Pues ahora resulta que el rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua, Luis Rivera Campos, se mantiene visitando la universidad y asegura que sus recorridos son frecuentes. Pero si tanto visita la UACH, ¿cómo no se ha dado cuenta de las condiciones en las que estudian los jóvenes?
Las denuncias de los estudiantes no paran. En facultades como Ciencias Políticas, Derecho y Odontología, aseguran que no tienen ni lo más básico, agua, papel, jabón, bebederos y espacios dignos para estudiar. Hay alumnos que incluso tienen que buscar baños en otros lugares para poder hacer sus necesidades. Mientras tanto, salones saturados, estudiantes compartiendo espacios y una infraestructura que claramente no está a la altura y no nos olvidemos falta de profesores.
Ayer, al ser cuestionado sobre el tema, Rivera Campos dijo que todavía no tiene una fecha definida para visitar el Campus 1. Qué curioso, sí hay tiempo para recorrer otros campus, pero para el que enfrenta algunas de las denuncias más fuertes todavía no hay fecha. Y mientras los jóvenes esperan soluciones, las autoridades universitarias siguen diciendo que están trabajando diariamente en el problema.
No hay agua, pero sí hay cerveza, aunque ya dijo que la fiestecita era de traje, Porque mientras los estudiantes batallan para encontrar un bebedero o un baño con lo indispensable, las reuniones universitarias parecen tener otros recursos disponibles, incluso cerveza barrilito, particularmente cuando se trata de encuentros donde aparecen personajes cercanos al PAN.






