
Chihuahua, Chih., Una docente de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), quien asegura tener más de nueve años impartiendo clases bajo contratos temporales, denunció de manera anónima presuntas irregularidades en las condiciones laborales que enfrenta el personal académico por contrato, entre ellas retrasos en el pago de salarios, descuentos para un fondo de retiro y nuevas exigencias para poder continuar siendo contratada.
A través de una denuncia ciudadana enviada a este medio, la profesora señaló que durante los últimos años ha trabajado bajo un esquema en el que es contratada por periodos de cuatro meses y posteriormente liquidada durante dos meses, situación que, afirmó, impediría generar antigüedad laboral.
De acuerdo con su testimonio, desde el inicio de la actual administración de la UACH, encabezada por el rector Luis Alfonso Rivera Campos, los docentes de contrato han enfrentado retrasos de más de un mes para recibir el primer pago correspondiente a su trabajo.
La docente también cuestionó un descuento del 12 por ciento de su salario que, según afirmó, se realiza de manera obligatoria bajo el concepto de un fondo de retiro, anteriormente identificado como fondo de pensiones.
“Nos quitan a fuerza el 12% del sueldo para un supuesto fondo de retiro que inició como fondo de pensiones y nadie sabe dónde termina ese dinero”, denunció.
Sin embargo, uno de los principales señalamientos está relacionado con una nueva condición que, según la profesora, se estaría imponiendo a los docentes de contrato para poder firmar su renovación.
La denunciante aseguró que, pese a que las clases del semestre iniciaron el pasado 10 de agosto, los maestros estarían siendo presionados para firmar una carta compromiso mediante la cual se obligarían a cursar una maestría.
Según su versión, aquellos docentes que no acepten esta condición no podrían firmar contrato, mientras que quienes ya se encuentren laborando tendrían que demostrar que están inscritos en un programa de maestría al inicio del próximo semestre para poder continuar siendo contratados.
La profesora cuestionó que la medida represente un gasto adicional para docentes que, según afirmó, perciben alrededor de 100 pesos por hora clase.
“Ganamos aproximadamente 100 pesos la hora clase y ahora de nuestra bolsa tenemos que pagar una maestría que costará más que nuestro sueldo en la UACH”, señaló.
La docente consideró que esta situación representa una forma de presión laboral, debido a que la continuidad de los contratos estaría condicionada a cursar estudios de posgrado, independientemente de la trayectoria o preparación que cada profesor ya tenga dentro de la institución.
“Trabajaremos en la UACH para pagar su capricho y amenaza”, expresó.
Finalmente, calificó las condiciones denunciadas como un presunto caso de “acoso laboral” y cuestionó la forma en que la universidad estaría manejando la contratación y permanencia de sus docentes por contrato.
Reportera: Melissa Piñón





