
Chihuahua, Chih., El senador Mario Vázquez llamó al Gobierno federal a no permitir que el agua sea utilizada como moneda de cambio en las negociaciones con Estados Unidos, ante la presión que existe alrededor del Tratado de Aguas y la situación de sequía que afecta a productores de Chihuahua.
Durante una atención a medios, Vázquez cuestionó que problemas relacionados con la disponibilidad del agua puedan terminar vinculándose con negociaciones comerciales entre México y Estados Unidos. Advirtió que sería “irresponsable” utilizar la crisis hídrica como una palanca para alcanzar acuerdos de otra naturaleza.
El legislador sostuvo que el agua debe ser considerada un asunto de seguridad nacional y que debe garantizarse primero para los productores mexicanos y posteriormente para el consumo humano. En ese sentido, pidió al Gobierno federal asumir una postura más firme frente a Estados Unidos.
La declaración ocurre mientras productores de la cuenca del Conchos enfrentan un escenario de estrés hídrico y reclaman la liberación de agua para riego. Vázquez reconoció que existen reportes sobre disponibilidad en algunas presas, aunque el recurso no estaría siendo liberado para los agricultores.
El senador señaló que productores del Distrito de Riego 090 ya sostuvieron reuniones con funcionarios federales y estatales para establecer compromisos de apoyo, pero admitió que hasta ahora no tiene certeza de que dichos acuerdos hayan sido cumplidos.
Ante este panorama, planteó la creación de un fondo binacional entre México y Estados Unidos que permita compensar a productores de ambos países cuando las sequías impidan garantizar el suministro de agua. También propuso destinar recursos a tecnologías para hacer más eficiente el uso del recurso.
Vázquez advirtió que la crisis hídrica no puede seguir tratándose como un asunto coyuntural, pues el cambio climático y la falta de lluvias están afectando a distintas regiones del mundo. Por ello, consideró indispensable una estrategia bilateral que permita proteger la producción agrícola y evitar que la escasez termine impactando también en el precio de los alimentos.
Finalmente, insistió en que el Gobierno mexicano debe dejar de ser “solícito” con Estados Unidos y defender con mayor claridad los intereses de los productores nacionales, al remarcar que el agua no debe convertirse en una herramienta de negociación política o comercial.
Reportero: Ángel Solís




