
LA PIEZA CLAVE. – El PAN de Chihuahua ya empezó a mover sus piezas rumbo al 2027 y, aunque la fotografía del fin de semana se quedó con los reflectores de las candidaturas, el verdadero trabajo lo tendrá que realizar Daniela Álvarez, su llegada a la coordinación estratégica del panismo estatal no es para menos, implica meter las manos en el territorio, en los comités municipales, en la militancia y, sobre todo, en la construcción de los perfiles con los que Acción Nacional pretende competir el próximo año.
Mientras otros ya están pensando en cómo aparecer en la boleta, Daniela tiene una tarea bastante más complicada, ayudar a construir las condiciones para que el PAN pueda ganar.
Y hay un detalle que resulta todavía más interesante. Daniela no está corriendo detrás de una candidatura para la Presidencia Municipal de Ciudad Juárez aunque es el perfil que algunos señalan más idóneo para la frontera; de hecho, ha dicho que por ahora no está en sus planes. Su apuesta está en el trabajo territorial y en la construcción de acuerdos.
El PAN tendrá que llegar al 2027 con algo más que nombres conocidos, necesita conservar espacios, recuperar terreno y encontrar candidatos capaces de competir en municipios donde Morena ya tiene una estructura electoral considerable. Para eso se requiere operación política, y ahí es donde la nueva responsabilidad de Daniela adquiere otra dimensión. No se tratará solamente de acompañar una candidatura estatal, sino de construir una red política que pueda sostener al partido en todo Chihuahua. Si logra ordenar grupos, acercar liderazgos y encontrar perfiles competitivos, su peso dentro del panismo crecerá por mérito propio, independientemente de que aparezca o no en una boleta.
Por eso quizá sea un error leer el movimiento de este fin de semana únicamente como el arranque anticipado del 2027. La señal más interesante es que Daniela Álvarez ya está jugando en el tablero grande.
LA VISA DE ANDRÉS LÓPEZ.- Hay algo particularmente extraño en la discusión por la visa de Andrés Manuel López Beltrán, Estados Unidos revoca un documento migratorio, no dicta una sentencia judicial, pero en México algunos ya lo quieren convertir en una condena política.
López Beltrán informó que Estados Unidos canceló su visa y posteriormente dirigió una carta a Donald Trump en la que acusó a funcionarios estadounidenses, entre ellos Marco Rubio y Christopher Landau, de actuar por motivos políticos. Hasta ahora, sin embargo, Washington no ha hecho pública una explicación específica sobre la causa de la revocación. La Embajada estadounidense se ha limitado a señalar que las visas pueden cancelarse cuando existen razones para hacerlo y que los expedientes migratorios son confidenciales.
Mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum cuestiona una posible intervención estadounidense en asuntos políticos mexicanos, sectores de la oposición celebran el episodio como si Estados Unidos hubiera emitido una especie de certificado de culpabilidad contra Andy. No hay tal cosa. Una visa cancelada no equivale, por sí misma, a una acusación penal ni a una sentencia.
El propio Departamento de Estado ha reconocido que las cancelaciones de visas se han incrementado considerablemente, de alrededor de 100 mil en diciembre de 2025 a 175 mil actualmente. El caso de López Beltrán, por supuesto, tiene una dimensión política especial por tratarse del hijo del expresidente López Obrador y por su papel dentro de Morena.
Pero precisamente por eso hay que tener cuidado. Si Estados Unidos tiene información que vincule a una persona con un delito, que la presente. Y si no existe una acusación pública, tampoco corresponde fabricar una desde México simplemente porque políticamente resulte conveniente.
LA INVERSIÓN DE CFE.- Hay anuncios políticos que duran lo que tarda una conferencia de prensa. Y hay inversiones que, si realmente se ejecutan como están planteadas, pueden cambiar la capacidad de crecimiento de un estado durante años. Los 35 mil millones de pesos que la Comisión Federal de Electricidad contempla para Chihuahua pertenecen a la segunda categoría.
La cifra fue confirmada por la propia presidenta Claudia Sheinbaum durante una conferencia en la que explicó el programa nacional de inversión de la CFE en transmisión y distribución: 240 mil millones de pesos, de los cuales 172 mil millones corresponden a transmisión y 72 mil millones a distribución. Chihuahua aparece con una asignación proyectada de 35 mil millones de pesos.
¿Y por qué importa tanto para Chihuahua? Porque hablar de infraestructura eléctrica no es hablar únicamente de postes, cables o subestaciones. Es hablar de capacidad para que la industria crezca. Chihuahua necesita energía confiable para sostener parques industriales, nuevas inversiones, centros de datos, manufactura avanzada y el crecimiento de sus ciudades.
La propia CFE ha señalado que durante esta administración está reforzando generación, transmisión y distribución, con modernización de redes, automatización, sustitución de transformadores y sistemas inteligentes para detectar y aislar fallas.
Y ya existen proyectos concretos en Chihuahua. Por ejemplo, uno de los proyectos registrados contempla obras de ampliación para tres subestaciones eléctricas en la entidad, con una inversión estimada superior a 251 millones de pesos.
La presidenta está apostando por recuperar capacidad de infraestructura eléctrica precisamente en un momento en que Chihuahua enfrenta una presión creciente por el desarrollo industrial y la demanda energética.







