
Hay una sensación cada vez más evidente en Chihuahua, pues aunque todavía estamos en 2026, buena parte de la clase política ya tiene la cabeza puesta en 2027. Las declaraciones, los movimientos internos de los partidos y hasta la propaganda comienzan a tener inevitablemente un olor electoral. El problema no es que los políticos quieran competir para eso existen los partidos, sino que todavía tienen un estado que gobernar.
– los espectaculares del PAN
– Bonilla es sala de espera
– Los 200 desplazados de la sierra
LOS ESPECTACULARES
En distintos puntos de Chihuahua aparecieron espectaculares con la frase “Morena y muerte es lo mismo”, nte esto el coordinador de los diputados de Morena, Cuauhtémoc Estrada, informó públicamente que analizarían las vías legales para combatirla al considerar que podría vulnerar disposiciones electorales. Corresponderá a las autoridades determinarlo; desde una columna sería irresponsable declarar ilegal algo que todavía debe ser resuelto por la instancia competente.
El PAN, por supuesto, tiene todo el derecho de cuestionar los resultados de los gobiernos de Morena en seguridad. Morena gobierna México desde 2018 y debe responder por homicidios, desapariciones, expansión criminal y por los resultados de una estrategia de seguridad que lleva años bajo cuestionamiento, pero resulta extraño que justo a meses de campañas masivas rumbo al 2027, el mismo partido PAN decidiera colocar consignas contra el partido en el poder.
Porque si la violencia será utilizada como vara para medir gobiernos, la misma regla debe aplicarse para todos. Chihuahua es gobernado por Acción Nacional desde 2016 y Maru Campos encabeza la administración estatal desde 2021. La seguridad, además, es una responsabilidad compartida entre Federación, estados y municipios. Resultaría demasiado cómodo atribuir políticamente cada muerto al Gobierno federal mientras los problemas que ocurren dentro del territorio estatal se presentan como responsabilidad exclusiva de alguien más.
¿Qué ofrece el PAN para que Chihuahua decida mantenerlo en el poder? Después de casi una década gobernando el estado, llegará un momento en que no bastará explicar por qué Morena representa un riesgo. También tendrá que explicar qué hizo Acción Nacional con los años que los chihuahuenses ya le entregaron. Cuando un partido necesita que el adversario produzca más miedo de lo que su propio gobierno produce esperanza, quizá el problema no sea únicamente de comunicación.
Marco Bonilla
El edil pidió recientemente a Cruz Pérez Cuéllar que dejará de “colgarse” de él para hacer campaña. La declaración sería una más dentro de dos personajes mencionados constantemente rumbo a la gubernatura, salvo por un pequeño detalle, mientras se pide no adelantar la confrontación electoral, alrededor del propio PAN ya comenzaron a moverse las piezas de 2027, al parecer Bonilla está en sala de espera.
Justo ayer 11 de agosto se informó que Alan Falomir fue designado coordinador general del PAN en Chihuahua capital rumbo al proceso electoral de 2027. Falomir, además, ha reconocido públicamente sus propias aspiraciones por la Presidencia Municipal.
A eso se suma el reciente encuentro de Bonilla con creadores de contenido e influencers. El propio Marco explicó que esas reuniones forman parte de una estrategia para comunicar las acciones de su administración y que algunos serían invitados a su próximo Informe de Gobierno, pero bajo que criterios fue esa invitación no se puede dejar de pensar en una posible alianza con uso de recursos municipales.
Y es legítima una aspiracion además de un derecho lo que si no sería válido es utilizar recursos públicos para construir una candidatura. Por eso cada campaña institucional, informe, estrategia digital y peso destinado a comunicación social deberá observarse con atención. No porque debamos presumir culpabilidad, sino porque precisamente para eso existe la vigilancia pública.
DESPLAZADOS
Mientras la capital discute espectaculares, influencers y posibles candidatos, en la Sierra Tarahumara existe otra realidad. Una Misión Civil de Observación integrada por organizaciones de la sociedad civil recorrió Chihuahua en mayo para documentar el desplazamiento forzado interno. De acuerdo con la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos, durante ese ejercicio se escucharon testimonios de alrededor de 200 personas desplazadas, principalmente procedentes de la Sierra y particularmente de Guadalupe y Calvo.
Las organizaciones recogieron testimonios relacionados con amenazas, violencia, presencia de grupos armados y familias obligadas a abandonar sus comunidades. Entre todos esos relatos existe uno que probablemente explica la situación mejor que cualquier discurso político. Al preguntarle a una niña por qué estaban ahí, respondió simplemente “Por la guerra”. Es difícil encontrar una descripción más brutal de la distancia que existe entre la conversación política de la capital y lo que algunas comunidades están viviendo.
Al final podremos pasar meses discutiendo si Morena representa la muerte, si el PAN representa la continuidad, quién encabeza las encuestas o quién tiene mejores operadores. Cada partido construirá la historia que más le convenga y, como siempre ocurre, todos intentarán convencernos de que los responsables están enfrente.
Las elecciones pueden esperar hasta 2027,Chihuahua no.






