
Maru ya perdió el control
Maru Campos habló de funcionarios que tienen “agenda propia”, de quienes se fueron “mal y de malas” y hasta reconoció que después de estos años aprendió a confiar en muy pocas personas, con esto recordamos a Rafita Loera, quien se fue de la administración luego de ser señalado como cobarde en redes por no defender oportunamente a su esposa de las regañadas de Campos y ahora anda con su agenda en CDMX muy juntito a Taboada.
Pero que se diga fuerte, Maru está denunciando deslealtades porque ya perdió el control de varios de los grupos que crecieron bajo su propio gobierno, no solo del de Rafita y Anya.
La sucesión de 2027 ya entró a Palacio y cada grupo está cuidando su pedazo. Ahora resulta que quienes ayer eran colaboradores de confianza hoy tenían “agenda propia”.
El problema no es que ahora existan traiciones sino haber construido un gobierno donde la lealtad personal terminó pesando tanto que, cuando comienza a acabarse el sexenio, todos corren a salvar su propio pellejo.
Gilberto Loya
Ocho extrabajadores de la SSPE denunciaron ante la CEDH despidos, hostigamiento y presiones después de negarse a realizar actividades políticas vinculadas con Gilberto Loya, en pocas palabras hacerle el caldo gordo a Gilberto acarreando gente en colonias para sus pseudo eventos políticos.
Una de las denunciantes fue todavía más lejos y aseguró que los hacían trabajar en actividades relacionadas con la elección de jueces y magistrados y que ahora existían instrucciones para contactar líderes de colonias y generar respaldo político para Loya, por supuesto que el secretario niega haber obligado a sus trabajadores a realizar proselitismo.
Pero si desde una estructura pública se puede normalizar que trabajadores llenen eventos o hagan política fuera de las funciones como las marchas panistas a las que los obligan asistir, ¿qué tan difícil resulta después pedirles un voto o acarreo de gente para los eventos de su jefe?
Y el voto tiene una ventaja para quien presiona; se deposita en secreto. Nadie sabe finalmente qué ocurrió dentro de la urna.
Maru contra la censura excepto cuando es Canal 28
Maru Campos salió públicamente a denunciar los riesgos de censura desde el Gobierno Federal y a defender que ninguna autoridad debe controlar lo que dicen los medios.
Entonces apareció Sergio Valles Rivas, director de Canal 28, y le recordó cómo funciona la libertad de expresión cuando la crítica apunta hacia Palacio y su fallida administración.
Valles aseguró que desde 2024 Comunicación Social monitoreaba sus noticieros y marcaba con “semáforo rojo” las notas críticas. También afirmó conservar mensajes, imágenes y documentación de esos monitoreos.
Según Valles, el 6 de marzo de 2024 Palacio convocó a directivos de medios a una reunión con fines electorales; Canal 28 se negó a participar y posteriormente dejó de recibir contratación oficial. En 2026 regresaron a solicitar que el medio fuera considerado y, sorpresa nuevamente quedaron fuera. El medio terminó recurriendo al amparo.
No se puede gritar “censura” hacia la Federación mientras en Chihuahua un medio denuncia que fue monitoreado, presionado y después castigado con la cartera pública por no hacer la santa voluntad de Palacio.
Y parece que ahí es donde a Maru le falta mucha democracia, ahora ya hasta quiere hablar con los directivos del 28 para llegar a un acuerdo.






