
Meoqui, Chih., En el aniversario luctuoso de Miguel Hidalgo y Costilla, el Gobierno Municipal de Meoqui conmemoró el paso del iniciador de la Independencia de México por la entonces población de San Pablo, hoy Ciudad Meoqui, donde permaneció antes de ser trasladado a Chihuahua para enfrentar el juicio que culminó con su fusilamiento.
El director de Promoción de Identidad Regional e Historia, Francisco González, explicó que Miguel Hidalgo llegó a la región el 20 de abril de 1811 junto con otros líderes insurgentes, entre ellos Ignacio Allende y Mariano Jiménez. Los tres fueron resguardados en un presidio militar improvisado instalado en San Pablo, donde permanecieron antes de continuar su traslado.
De acuerdo con el historiador, fue en ese lugar donde los insurgentes fueron preparados para su presentación en San Felipe el Real de Chihuahua. Señaló que recibieron cuidados personales para que pudieran ser identificados plenamente como los principales dirigentes del movimiento independentista.
Durante esa estancia ocurrió uno de los episodios más recordados por la historia de Meoqui. Francisco González relató que Miguel Hidalgo sostuvo un encuentro con José María Altamirano, quien fue el encargado de asearlo antes de su traslado. Como muestra de agradecimiento por el trato recibido, el Padre de la Patria le obsequió un botón de oro macizo y le pidió que cobrara el salario correspondiente por su trabajo.
El funcionario recordó que el 30 de julio de 1811, a las siete de la mañana, Miguel Hidalgo fue fusilado en el patio del entonces Palacio de Gobierno de Chihuahua, un hecho que marcó un momento decisivo en la lucha por la Independencia de México.
Como parte del homenaje permanente a este episodio histórico, en Meoqui se construyó un mural y un monumento en el lugar donde se ubicaba el antiguo presidio militar español. Este espacio recuerda el paso de Miguel Hidalgo por la ciudad y representa el vínculo de Meoqui con uno de los acontecimientos más importantes de la historia nacional.






