
Chihuahua, Chih., La llegada del primer caso de gusano barrenador a Chihuahua no tardó en convertirse en munición política. El senador panista Mario Vázquez aprovechó el tema para responsabilizar al Gobierno Federal de la aparición de la plaga, asegurando que su presencia era “inevitable” por la supuesta negligencia en materia de sanidad animal.
Durante su declaración, el legislador afirmó que la Federación descuidó los controles sanitarios, permitió el debilitamiento de las instituciones encargadas de vigilar el ingreso de ganado y abrió la puerta a la propagación del gusano barrenador. Según Vázquez, los recortes presupuestales y la falta de atención terminaron pasando factura al sector ganadero.
Como parte de sus propuestas, pidió que Chihuahua sea incorporado al programa de liberación de mosca estéril, estrategia que calificó como la única herramienta con resultados comprobados para contener la plaga. También llamó a reforzar la vigilancia sobre el ingreso de ganado y atender con rapidez los casos detectados para evitar una mayor propagación.
El panista reconoció que eliminar el problema no será cuestión de semanas, sino de años, aunque eso no le impidió insistir en que toda la responsabilidad recae en la administración federal. A su decir, antes de 2018 la sanidad animal era un asunto prioritario y, desde entonces, todo se vino abajo.
Así, mientras los productores esperan medidas concretas para contener el gusano barrenador, desde la oposición el debate volvió a tomar el camino conocido: convertir una emergencia sanitaria en otro episodio del intercambio de culpas entre gobiernos. Porque en la política chihuahuense, al parecer, hasta las plagas llegan con responsable predeterminado.
Reportero: Angel Solís






