
Chihuahua, Chih.- La gobernadora Maru Campos y el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, ofrecieron explicaciones distintas sobre la deuda pública de Chihuahua, luego de que se dieran a conocer cifras federales que la ubican en casi 64 mil millones de pesos.
Al ser cuestionada sobre el incremento del pasivo, Campos afirmó que la deuda no fue generada por su administración, sino que corresponde a compromisos heredados de gobiernos anteriores. Señaló que una parte importante deriva de la obligación de cubrir la nómina de los maestros federalizados, responsabilidad que, dijo, se arrastra desde hace tres o cuatro sexenios.
Además, atribuyó la situación financiera a las omisiones y a la mala administración de las dos gestiones estatales previas, al asegurar que fueron gobiernos que descuidaron las finanzas públicas.
Sin embargo, horas antes, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña, había defendido el manejo financiero de la actual administración con un argumento distinto. El funcionario aseguró que al inicio del gobierno de Maru Campos se recibió un “caos financiero”, mismo que, afirmó, fue corregido mediante decisiones que permitieron ordenar las finanzas públicas.
Asimismo, rechazó que el aumento del pasivo corresponda a deuda contratada por la actual administración y sostuvo que el refinanciamiento de obligaciones financieras “no es deuda”, sino un mecanismo para mejorar las condiciones de pago y liberar recursos para inversión pública.
Mientras la gobernadora centró su explicación en la herencia de administraciones pasadas y en obligaciones históricas como el pago de maestros federalizados, el secretario general enfocó su defensa en el refinanciamiento de los créditos y en la reestructuración financiera implementada durante el actual sexenio, ofreciendo argumentos distintos para responder al mismo cuestionamiento sobre el incremento de la deuda estatal.




