
Chihuahua, Chih., Aunque reconoció que únicamente las autoridades de Estados Unidos pueden explicar las razones detrás de la cancelación de una visa, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, decidió cuestionar públicamente la versión ofrecida por la dirigente estatal de Morena, Brighite Granados, respecto a la revocación de su documento migratorio.
Sin presentar información oficial que respalde sus afirmaciones, el presidente municipal calificó como “inverosímil” la explicación de Granados, quien señaló que la medida derivó de una infracción de tránsito ocurrida hace aproximadamente diez años.
“La razón a mí se me hace inverosímil, la verdad. Que me quitaron la visa porque tuve una infracción de tránsito. Si revisan en cualquier autoridad americana, una multa no te hace que te cancelen la visa”, declaró Bonilla.
A pesar de admitir que desconoce los motivos reales que llevaron a las autoridades estadounidenses a tomar esa decisión, el alcalde planteó distintos escenarios hipotéticos, entre ellos posibles casos de conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, incumplimiento de sanciones o desacato a resoluciones judiciales.
Las declaraciones llamaron la atención debido a que el propio Bonilla reconoció que será el gobierno de Estados Unidos quien, en su caso, determine si existe información que pueda hacerse pública sobre el expediente y las razones específicas de la cancelación.
Mientras no existe un posicionamiento oficial por parte de las autoridades migratorias estadounidenses, el alcalde optó por desacreditar la explicación ofrecida por la dirigente morenista y especular sobre posibles causas adicionales, pese a reconocer que no cuenta con elementos para confirmarlas.
Bonilla concluyó señalando que será necesario esperar información oficial para conocer qué originó la decisión, aunque sus declaraciones ya habían abierto la puerta a diversas conjeturas sobre el caso.







