
Chihuahua, Chih., El coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada, cuestionó la reciente visita del expresidente Felipe Calderón Hinojosa a la ciudad de Chihuahua, al considerar que su presencia representa una falta de respeto para las víctimas de la violencia que marcó al estado durante su administración federal.
El legislador recordó la masacre de Villas de Salvárcar, ocurrida el 31 de enero de 2010 en Ciudad Juárez, donde un grupo de jóvenes estudiantes fue asesinado durante una fiesta. Estrada señaló que dicho episodio permanece como uno de los hechos más dolorosos de la estrategia de seguridad implementada durante el sexenio de Calderón, además de mencionar la confrontación pública que sostuvo la madre de dos de las víctimas con el entonces mandatario durante una visita a Juárez.
De acuerdo con el diputado, la llamada guerra contra el narcotráfico convirtió a Chihuahua en uno de los estados más afectados por la violencia. Afirmó que durante ese periodo se registraron más de 21 mil homicidios en la entidad y que una parte importante de ellos fue clasificada oficialmente como ejecuciones relacionadas con el crimen organizado.
Estrada sostuvo que resulta contradictorio que Calderón participe actualmente en eventos políticos en Chihuahua, particularmente en uno relacionado con el respaldo a la gobernadora Maru Campos. Consideró que su presencia revive recuerdos de una etapa marcada por homicidios, desapariciones, secuestros y desplazamientos forzados en distintas regiones del estado.
El legislador también recordó que durante esos años miles de habitantes de la Sierra Tarahumara abandonaron sus comunidades debido a la violencia. Señaló que las consecuencias de aquel periodo continúan presentes en la memoria de numerosas familias chihuahuenses que enfrentaron pérdidas y afectaciones derivadas de la inseguridad.
Finalmente, Cuauhtémoc Estrada afirmó que la ciudadanía mantiene vivo el recuerdo de esos acontecimientos y sostuvo que quienes respaldan la presencia del expresidente deben considerar el impacto que tuvo aquella estrategia de seguridad en Chihuahua. Añadió que la memoria de las víctimas merece respeto y no debe quedar relegada por intereses políticos.




