
Chihuahua, Chih.– La gobernadora Maru Campos designó a Francisco Sáenz Soto como encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, en medio del vacío que dejó la reciente salida del titular. El nombramiento es temporal y se mantendrá mientras se define quién ocupará el cargo de forma definitiva.
La designación se sustenta en facultades legales del Ejecutivo estatal, pero en lo práctico deja claro que la Fiscalía entra en una etapa de transición sin rumbo fijo todavía. A Sáenz se le instruyó operar bajo los principios del servicio público, aunque llega en un contexto donde la credibilidad institucional está bajo presión.
El nuevo encargado ya formaba parte de la estructura, pues se desempeñaba como vicefiscal y participaba en mesas de seguridad. Es decir, no es un perfil externo ni disruptivo, sino alguien que viene del mismo aparato que ahora está siendo cuestionado.
El proceso para nombrar al fiscal definitivo obligará al Ejecutivo a enviar una terna al Congreso local, donde se tomará la decisión final. Mientras tanto, la Fiscalía queda en manos de un interinato que tendrá que lidiar con una crisis abierta y muchas dudas que siguen sin resolverse.







