
Oaxaca, Oax., Organizaciones defensoras de derechos humanos advirtieron sobre una situación crítica en Oaxaca, donde se han registrado 33 asesinatos de personas defensoras durante la administración del gobernador Salomón Jara Cruz, que inició hace tres años y cuatro meses. El señalamiento se dio en el marco de la presentación de una campaña enfocada en proteger la labor de activistas y periodistas en la entidad.
De acuerdo con representantes de organismos civiles y del Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, el contexto actual refleja un deterioro en materia de derechos humanos. Marcos Leyva Madrid, director de Servicios para una Educación Alternativa, afirmó que existe una tendencia del gobierno estatal a descalificar y estigmatizar a organizaciones sociales, lo que ha derivado en procesos de criminalización contra quienes participan en la defensa de derechos.
El activista señaló que, además de los homicidios, se han documentado tres desapariciones forzadas y dos casos de localización con vida, lo que coloca a Oaxaca como la entidad con mayor violencia hacia defensores en el país. También advirtió sobre un distanciamiento entre el gobierno estatal y la sociedad civil, lo que ha generado un entorno de tensión y desconfianza.
Durante la presentación de la campaña Proteger la Dignidad, impulsada por diversas organizaciones junto con la embajada de Francia en México, se expuso la vulnerabilidad en la que operan tanto activistas como periodistas. Elizabeth Mosqueda, representante de Consorcio para el Diálogo Parlamentario, señaló que Oaxaca es una de las entidades con mayor número de personas integradas al Mecanismo Federal de Protección, lo que refleja el nivel de riesgo que enfrentan.
Por su parte, integrantes de Espacio OSC advirtieron que, aunque existe una legislación federal para proteger a defensores de derechos humanos y periodistas, en Oaxaca no se cuenta con una ley estatal en la materia, lo que deja a estos sectores en condiciones de mayor desprotección. Además, indicaron que las agresiones suelen iniciar con campañas de desprestigio y criminalización que afectan la credibilidad de las víctimas.







