
Denuncian renuncias masivas de policias en Aldama
Aldama, Chih.— La Policía Municipal de Aldama enfrenta una reducción significativa de personal luego de que varios elementos presentaran su renuncia o dejaran de acudir a sus labores en las últimas semanas, según reportes de ciudadanos del municipio.
Entre los casos más recientes se encuentran la delegada de Tránsito y una agente Beta, quienes presentaron su renuncia el lunes 6 de abril ante la alcaldesa Sandra Galindo Sinecio. Aunque ambas se han mantenido ausentes desde el pasado viernes, la presidenta municipal no ha aceptado formalmente sus renuncias y se ha mostrado dispuesta a que regresen a sus puestos.
A esta situación se suman otros tres elementos que optaron por retirarse o no presentarse a laborar, lo que reduce la fuerza operativa de la corporación a aproximadamente 11 policías, distribuidos en tres turnos. Esto significa que algunos turnos solo cuentan con tres agentes disponibles, mientras que otros operan con cuatro, lo que limita la capacidad de respuesta ante incidentes de seguridad en el municipio.

Ciudadanos y presuntas voces internas de la corporación han señalado que las renuncias no están relacionadas con amenazas directas de la delincuencia, sino con condiciones laborales percibidas como deficientes. Entre los puntos más mencionados se encuentran bajos salarios, prestaciones limitadas, desigualdad en compensaciones y un ambiente laboral tenso.
“Se gana mejor de maquilero que trabajando de policía en Aldama”, expresaron habitantes en redes sociales, donde además señalaron que los uniformes y patrullas a veces no se entregan en condiciones óptimas, a diferencia de otras corporaciones en la capital del estado.
Además de la falta de personal, se han generado cuestionamientos sobre la administración de recursos públicos y la gestión de la comandancia municipal. Ciudadanos han denunciado que la remodelación de la comandancia, con una inversión aproximada de 720 mil pesos, presenta fallas técnicas y carece de resultados tangibles que justifiquen el gasto.

Otro tema polémico es la asignación de patrullas: se ha señalado que algunas unidades están destinadas al uso de funcionarios administrativos, como el Síndico Municipal, en lugar de emplearse en labores operativas para la vigilancia de colonias y la seguridad ciudadana.
Por otra parte, el director de Seguridad Pública, identificado como Juan Carlos Vargas, ha sido cuestionado por presunta ausencia en sus funciones y falta de liderazgo para generar un ambiente laboral adecuado y fortalecer la corporación.
La reducción de personal y la percepción de desorganización interna han generado inquietud entre la población de Aldama, especialmente ante la alta incidencia delictiva en el municipio. Vecinos han solicitado mayor apoyo estatal, incluyendo la presencia de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua, así como mejoras en las condiciones laborales para los policías locales.
Hasta el momento, la alcaldesa y la Dirección de Seguridad Pública Municipal no han emitido un pronunciamiento oficial detallado sobre las renuncias, las condiciones internas de la corporación o los planes para garantizar la seguridad en Aldama.





