
Estados Unidos., El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que instruyó a la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos a proporcionar seguros y garantías financieras para el comercio marítimo que transita por la región del Golfo, incluidos los buques petroleros.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario señaló que, de ser necesario, la Marina de Estados Unidos podría comenzar a escoltar embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
La medida representa una de las acciones más firmes de su administración para contener el alza en los precios de la energía y estabilizar los mercados petroleros en medio del conflicto en Oriente Medio, que ha incrementado los riesgos para la navegación comercial.
“Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el libre flujo de energía al mundo”, afirmó Trump, quien reconoció que los consumidores estadounidenses podrían enfrentar precios más altos del petróleo por un periodo breve, aunque anticipó que posteriormente podrían disminuir incluso por debajo de niveles previos.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es clave para el comercio global, ya que por esa vía transita alrededor de una quinta parte del crudo mundial. En las últimas semanas, varios tanqueros han resultado dañados por ataques, mientras otros permanecen varados, lo que ha generado incertidumbre en el sector naviero y asegurador.
Las primas por riesgo de guerra se han elevado considerablemente y algunas compañías han reducido o retirado su cobertura, encareciendo los costos de transporte y obligando a operadores a replantear rutas o aplazar viajes.
El respaldo del gobierno estadounidense al aseguramiento marítimo tiene antecedentes históricos. Durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980, Washington reabanderó petroleros y brindó escolta naval ante la retirada de aseguradoras privadas. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, también emitió pólizas especiales para mantener activo el comercio marítimo internacional.
La decisión ocurre en un contexto político relevante para la administración republicana, que busca mantener respaldo electoral en las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato, donde el comportamiento de los precios de la energía podría influir en el ánimo del electorado.







