Chihuahua, Chih., Ante los efectos económicos y sanitarios derivados del cierre de la frontera estadounidense para la exportación de ganado en pie, Álvaro Iván Bustillos Fuentes, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, sostuvo un encuentro estratégico con líderes y engordadores de Texas, Oklahoma y Nuevo México. La reunión tuvo lugar en Amarillo, Texas, y buscó consolidar la coordinación bilateral y dar seguimiento a iniciativas conjuntas que mitiguen los impactos del cierre fronterizo.
El cierre ha generado presiones económicas importantes, incluyendo retrasos en la comercialización, aumentos en los costos y pérdidas para productores y engordadores en ambos países. Bustillos destacó que la relación con el sur de Estados Unidos es fundamental para proteger la viabilidad del sector y salvaguardar los ingresos de miles de familias vinculadas a la actividad ganadera.
Desde el punto de vista sanitario, Chihuahua mantiene un estatus zoosanitario reconocido, construido con décadas de controles e inspecciones rigurosas. Sin embargo, las restricciones actuales requieren reforzar el diálogo técnico y la cooperación internacional para garantizar la sanidad del hato sin detener la actividad económica. Bustillos enfatizó la importancia de coordinar esfuerzos con sus homólogos estadounidenses para encontrar soluciones que beneficien a ambos lados de la frontera.
El dirigente ganadero recordó que mantiene reuniones permanentes con actores clave de la industria para explorar alternativas comerciales, diversificar opciones y establecer mecanismos viables mientras se resuelve la situación sanitaria. La reunión en Amarillo forma parte de una agenda más amplia que busca proteger el patrimonio de los productores, preservar la relación comercial binacional y sentar bases técnicas para restablecer el flujo de exportación bajo criterios de sanidad y certidumbre económica.
