Estados Unidos., Durante una reciente reunión de gabinete en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump sugirió que el próximo candidato presidencial republicano podría encontrarse entre sus asesores más cercanos, dejando entrever la posibilidad de contiendas internas dentro del movimiento MAGA. Trump señaló que podrían ser “un par de personas” las que aspiren a la nominación republicana, marcando el inicio de la especulación sobre su sucesión.
A pesar de la limitación constitucional que impide un tercer mandato, los seguidores de Trump continuaron expresando su apoyo durante sus mítines, coreando “cuatro años más”. Sin embargo, el presidente fue claro respecto a su futuro político y afirmó que no será él quien compita en 2028, dejando el camino abierto para otros candidatos dentro del Partido Republicano.
El movimiento MAGA enfrenta tensiones internas que podrían definir su rumbo en los próximos años. Las recientes elecciones municipales y estatales mostraron una pérdida de apoyo entre votantes de minorías y de la clase trabajadora, segmentos que fueron fundamentales para la victoria de Trump en 2024. Además, algunas figuras del partido, como la congresista Marjorie Taylor Greene, han criticado al presidente por supuestamente perder contacto con los ciudadanos que lo llevaron al poder.
Estos desarrollos indican que el liderazgo y la dirección del movimiento MAGA están en juego. Las disputas dentro del equipo de Trump y las divisiones entre sus seguidores podrían influir en cómo se configurará la política republicana en los próximos años y quién se posicionará como líder del movimiento hacia la siguiente contienda presidencial.
