Ante un Zócalo capitalino lleno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró este domingo su primer año al frente del Gobierno de México, con un mensaje en el que destacó los principales avances de su administración, incluyendo la lucha contra la corrupción, el fortalecimiento de los programas sociales y la transición energética.
Durante su discurso, la mandataria subrayó la reciente desarticulación de una red de contrabando de combustibles que operaba desde puertos y aduanas, y que, de acuerdo con fuentes oficiales, involucra a dos sobrinos políticos del ex secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán. El caso fue presentado como una muestra del compromiso de su gobierno con la legalidad, incluso cuando los implicados tienen vínculos con figuras del más alto nivel.
“En este gobierno no hay intocables. Estamos limpiando las instituciones de intereses privados y prácticas corruptas que dañan al pueblo de México”, expresó Sheinbaum, sin mencionar directamente nombres, pero haciendo alusión a la red detectada en las últimas semanas.
Además del tema de seguridad y transparencia, Sheinbaum hizo un recuento de los avances en educación, salud y justicia social, resaltando el incremento del salario mínimo, el fortalecimiento del IMSS-Bienestar y la construcción de nuevas universidades públicas en zonas marginadas del país.
Miles de simpatizantes se congregaron desde temprano en el Zócalo capitalino para escuchar el mensaje de la presidenta, quien fue acompañada por miembros de su gabinete, gobernadores afines y representantes de organizaciones sociales.
La celebración marcó un momento simbólico para Sheinbaum, que se posiciona como la primera mujer en la historia de México en encabezar el Poder Ejecutivo federal. Su administración, dijo, busca consolidar la “continuidad con cambio” del proyecto de la Cuarta Transformación.
